construcción_estado

Consolidación del Estado saharaui

CONCLUSIONES DEL TALLER

La situación actual del conflicto del Sahara Occidental configura en estos momentos un escenario de especial gravedad, que afecta a toda la región y que viene determinado, entre otros, por los siguientes parámetros:

  • El estado de guerra, decretado por el gobierno de la RASD desde el 13 de noviembre de 2020, a la vista de la vulneración del alto al fuego por el Gobierno de Marruecos en la zona del Guerguerat, al atacar militarmente a la población civil saharaui.
  • La pasividad y complicidad de la Comunidad Internacional, en especial de la ONU, que no ha impuesto al Gobierno de Marruecos la celebración del Referéndum, después de 29 años del alto el fuego.
  • El fracaso de la política marroquí del reconocimiento unilateral de su soberanía sobre el Sahara Occidental, al margen de las Resoluciones de la ONU.
  • La situación explosiva creada en toda la región con la ruptura de relaciones diplomáticas de Argelia con Marruecos, la intervención de Israel en el conflicto, las tensiones con la UE y la UA, que supone una escalada de inestabilidad y una seria amenaza para la seguridad y la paz en toda la región.
  • La reciente sentencia de septiembre de 2021 del Tribunal de Justicia de la UE que anula los acuerdos económicos de la UE con Marruecos que afectan al Sahara Occidental y que reitera que el S.O. no pertenece a la soberanía marroquí.

En este nuevo escenario, desde el taller de consolidación del Estado Saharaui concretamos un Plan de Trabajo para el 2022, que recoge iniciativas ya acordadas en años anteriores e introduce otras en concordancia con la situación actual.

PROPUESTA DE TRABAJO PARA 2022

  1. Exigencia de una solución urgente al estado de guerra actual que evite la escalada militar en la región y la muerte de personas inocentes. Ello pasa por una acción decidida y creíble de la ONU y la UE sobre el Gobierno de Marruecos para el respeto a la legalidad internacional en el S.O. y la aplicación de las resoluciones de la ONU que garanticen la opción de la independencia para el Pueblo Saharaui.
  2. Seguir promoviendo una CAMPAÑA de presión para que el Gobierno Español, en razón de su estatus de potencia administradora del territorio y de su responsabilidad, promueva:
    • La nulidad de los acuerdos de Madrid de 1975 y la promoción de las iniciativas políticas necesarias en defensa del legítimo derecho del pueblo saharaui a su autodeterminación e independencia, al ser un asunto de descolonización en el marco de las N.U.
    • Reconocer el estatus diplomático de la representación del Frente Polisario en España, como único representante del pueblo saharaui, tal como se establece en las resoluciones de las Naciones Unidas.
    • – Incrementar sensiblemente la cooperación humanitaria y al desarrollo con la población saharaui refugiada, con fórmulas que garanticen su sostenibilidad, y el mantenimiento de los servicios
      esenciales a la población refugiada.
    • Participación de las funciones y recursos del Instituto Cervantes en los campamentos.
    • La Comisión de Seguimiento concretará el contenido de la campaña, calendario y ejecución.
    • Apoyo material para neutralizar los efectos derivados del COVID-19 en los campamentos y territorios liberados.
  3. Seguir apoyando e impulsando las iniciativas de carácter político, presionando a los organismos internacionales (ONU y UE) y a los gobiernos de Marruecos, Francia y España (potencia administradora del territorio) y a cada uno de los Gobiernos para:
    • La celebración del referéndum de autodeterminación e Independencia del Sahara Occidental, cumpliendo las resoluciones de la ONU.
    • El cese del expolio de los recursos naturales en el Sahara Occidental la aplicación de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 2018 y 2021.
    • El cese de la represión de los Derechos Humanos por el Gobierno de Marruecos en el Sahara Occidental y la libertad de todos los presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes, así como la apertura del territorio a las comisiones de observadores internacionales, defensoras de los Derechos Humanos.
  4. Las prioridades para seguir apoyando el desarrollo y consolidación del Estado Saharaui para el 2022 se centrarán en potenciar:
    • El Sistema Nacional de Salud.
    • El Sistema Nacional de Educación.
    • El fortalecimiento de la Función Pública en todos los Ministerios.
    • La creación de empleo en los campamentos, en especial orientado a la mujer y a la juventud.
    • La participación democrática de la población, potenciando el buen funcionamientos de las Dairas y Wilayas.
    • El desarrollo de los territorios liberados.
  5. Para lograr lo anterior, es necesario afrontar el establecimiento de un sistema de incentivos y motivaciones para mantener a los y las trabajadores/as saharauis que sostienen estos servicios públicos en los campamentos de refugiados, evitando su emigración y garantizando el servicio a la población en unas condiciones mínimas. Para ello se gestionará un proyecto de cooperación ante los distintos gobiernos e instituciones públicas, que no suponga disminución de la cooperación humanitaria.
  6. Para lograr los recursos orientados a establecer un sistema de incentivos en la función pública, es preciso implicar a:
    • El estado español como potencia administradora del Sahara Occidental.
    • La Unión Europea y los Organismos de las Naciones Unidas.
    • Las ciudades y gobiernos regionales y nacionales.
    • La Comisión de Seguimiento impulsará una acción de lobby permanente para alcanzar estos fondos con ésta finalidad, en cada Institución y en cada país.
  7. Además del sistema de incentivos, se hace imprescindible incrementar sustancialmente los proyectos orientados a:
    • Combatir los efectos del COVID-19 en los campamentos.
    • La cooperación humanitaria para afrontar las necesidades básicas.
    • La cooperación al desarrollo para crear puestos de trabajo y posibilitar acciones de desarrollo.
    • Proyectos para el desarrollo de territorios liberados.
    • Recursos para cubrir necesidades en las zonas ocupadas.
    • Proyectos para el sostenimiento de las funciones administrativas de las wilayas y las dairas. Para ello, el Ministerio de Cooperación de la RASD, elaborará una propuesta para el 2022.
  8. Seguir gestionando la incorporación de otros países, nuevas ciudades y gobiernos regionales para colaborar en:
    • La formación técnica de los y las trabajadoras saharauis.
    • El asesoramiento técnico en cuestiones puntuales.
    • Aprovechar la experiencia en materia de gestión de servicios públicos.
    • El funcionamiento administrativo y burocrático.
    • La aportación de recursos económicos y materiales.
    • Para ello se impulsarán nuevos hermanamientos con las wilayas y las dairas saharauis.

A tal fin se gestionará la organización de una Conferencia de Ciudades Solidarias y Hermanadas en España y otra Conferencia, con carácter Internacional en Italia a lo largo del 2022.

Igualmente se creará un espacio de coordinación y comunicación entre el Movimiento de Solidaridad Europeo y el de América Latina para la sensibilización y la realización de campañas de forma conjunta.

Así mismo se impulsará la cooperación en la formación de jóvenes saharauis y responsables de la gestión administrativa a través de la colaboración con la Universidad de Tifariti y las universidades argelinas, en especial la de Tinduf, y otras universidades de diferentes países.

9. Lograr una optimización en el uso de los recursos a través del uso intensivo de las nuevas tecnologías en apoyo a la gestión del Gobierno en todos sus niveles, con el desarrollo de o siguientes objetivos:

    • Creación de un grupo de trabajo con esta tarea.
    • Redacción de la base legal para el tratamiento de la información.
    • Identificación de los procesos concretos que serán informatizados.
    • Cubrir las necesidades en términos de infraestructuras tecnológicas.
    • Capacitación constante del personas

10. Incorporar en nuestro discurso el compromiso con el impulso de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS). Es un acuerdo político de casi todos los gobiernos del planeta y aplicable en todos los contenidos a la situación del Sahara Occidental.

11. Funcionamiento de la Comisión de Seguimiento del Taller para el impulso y coordinación del Plan de Trabajo de 2022. La Comisión estará integrada por los responsables saharauis y del movimiento solidario de los diferentes países que coordinan estos temas. La Comisión contará con una Secretaría de Coordinación para facilitar la operatividad y seguimiento permanente del plan aprobado, así como el calendario de reuniones programadas y la coordinación con la Task Force.

La Comisión de seguimiento será coordinada por Carmelo Ramírez y Abdulah Arabi y será convocada en la primera quincena de febrero para fijar el desarrollo del plan de trabajo, calendario, y ejecución del mismo.

 


Desde hace más de 40 años, las y los refugiados saharauis viven “almacenados” en los campamentos, marcados por la desesperación y la impotencia, altamente dependientes de la ayuda exterior, y en condiciones muy difíciles.

Todo ello, a pesar de los enormes esfuerzos de las autoridades saharauis por dotar a la población de unas condiciones dignas para la vida en los campamentos.

Esta situación tiene, en su origen y fundamento, en las políticas de nuestros sucesivos gobernantes, y de la propia Comunidad Internacional. Resulta evidente que, en relación con la situación de la población refugiada, España tiene un rol principal que desempeñar en calidad de “potencia administradora” del Territorio, estatus que jamás ha perdido, y debe velar por la situación de la población saharaui.

Sin embargo, por parte del Estado, su ayuda oficial de cooperación ha sido siempre un instrumento de la acción exterior utilizado para “calmar conciencias” y nunca ha ido acompañado de una estrategia política dirigida al objetivo último de la descolonización.

Además, resulta evidente que la eficacia de la ayuda se disipa si no va vinculada a una decidida presión política por la resolución del conflicto y el fin de la ocupación. No podemos, de ninguna manera, contentarnos con atender a las víctimas del conflicto.

  • ¿Resulta coherente nuestra cooperación/acción humanitaria con el trasfondo político de la causa saharaui?
  • ¿A falta de solución política, no corremos el riesgo de que la cooperación se convierta en un elemento de mantenimiento y reproducción del conflicto, en vez de contribuir a su resolución?
  • ¿No contribuye, quizás, la cooperación al manteniendo del statu quo (ayuda cómplice), compensando los efectos de la ocupación sobre la población refugiada al tiempo que se extraen intereses económicos directos de la ocupación?
  • ¿Estamos quizás, aun con nuestras mejores intenciones, generando una dependencia estructural de la ayuda?

 

Difuende esta noticia
Spread this news
Diffuse cette nouvelle

Si sigues en la web de la 45ª EUCOCO, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar